miércoles, mayo 30, 2007

LA MUERTE DE LA REPÚBLICA

(Publicado - El Observador 30/5/07)
El Uruguay que ya está acá no parece ser la nación maravillosa que el Ministerio de Economía nos describe cotidianamente.
El país tiene un significativo universo de pobres y marginados. La mitad de los niños que nacen, lo hacen en situación de pobreza. La reproducción del país sigue cayendo: estamos en 48.000 niños por año (hace pocos años era de 56.000 niños). La expectativa de vida –por suerte- sigue aumentando por lo que cada vez hay más veteranos en este país de veteranos. Sigue habiendo una emigración relevante de más de 18.000 personas por año.
Algunas encuestas revelan que los jóvenes provenientes de los segmentos menos favorecidos aspiran a ser “narcotraficantes” y trabajar poco. Se quieren hacer ricos “al toque”. No se valora por parte de una importante proporción de las nuevas generaciones el esfuerzo de una vida para avanzar, todo debe ser inmediato.
La droga que hoy tenemos en la sociedad es escandalosa. Hasta los más chiquitos saben lo que es un “porro”. Y la pasta base ya no es un misterio: se compra en las esquinas de los liceos. Las madres de la plaza se quejan pero al gobierno no se le mueve el jopo.
La violencia que nos rodea forma parte del paisaje diario. Vivimos en medio de una nueva sociedad donde si te matan, en realidad ya forma parte del menú cotidiano de posibilidades que nos ofrece el nuevo formato social. ¡Ya no da para escandalizarse! ¿Quién no conoce –o no fue- sujeto pasivo de robos, rapiñas o hurtos de algún tipo?
El Estado uruguayo sigue engordando. A veces lo hace de frente y a veces lo hace de manera oculta: consultorías, pasantías, contratos a término, etc. Pero son notorios los nombramientos de cargos por todos lados. Y a nadie le da vergüenza nada, total…
La ética de varios gobernantes empieza a dejar que desear. Y se advierte que los noveles hombres del poder viven escandalosos desfasajes entre lo que anunciaron hacer y sus estilos de vida, y lo que hacen hoy y sus estilos de vida. No son pocos los casos en los que la vida privada y la vida pública de los gobernantes se vinculan de manera patética, dejándonos ante el mundo como un endiablado país bananero. Esto lo ve cualquiera.
El gobierno habla todo el tiempo. Sus ministros hablan de todo, a toda hora, en todo momento y tienen el monopolio de la interpretación de su tiempo. Lo de Mujica es cansador. ¿No le convendría tener un programa en la televisión de dos horas para, así, resumir su ciclotímico credo de manera ordenada y no dispersa como aparece a través de los noticieros? No me extrañaría que el abuelito “dulce” lo estuviera pensando.
Estos son algunos trazos de un país que impresiona por su decadencia y, por si fuera poco, metido en un barrio regional en el que los Kirchner, los Chávez y los Morales recitan el nuevo Corán populista de última hora. Cuanto más ordinario, mejor…
Si alguno ponía una velita por el Ministro Astori, ya quedó claro que su bebé de probeta (el IRPF) va a ser sólo causante de problemas y que va a contraer el goteo de los sectores emprendedores hacia los más humildes. Solo gente que navega en la teoría pura de las cosas no advirtió lo que se viene. Les faltó boliche. Nunca atendieron ni un kiosco.
Este es el país en el que estamos, en donde la excelencia no existe, en donde la viveza criolla se sigue exaltando y en donde la velocidad no la conoce nadie. Siempre hay espacio para tomarse un matecito y dejar para mañana lo que había que haber hecho ayer. Este es el país donde la desestructuración social campea, donde le tememos a los limpiaparabrisas y donde los guetos empiezan a ser normales. Guetos de pobres y guetos de ricos, cada uno en su lugar. Este es el país partido en el que estamos y donde nadie se impresiona por nada.
¿Será viable un país así? ¿Se querrán quedar los jóvenes globalizados del tiempo que está entrando? ¿Alguien conoce un país con tanto problema que se la crea que “vamos bien”?

miércoles, mayo 16, 2007

ASTORI THE END

(Publicado - El Observador 16/05/07)
El gobierno se entusiasma cada día más con la reelección y lo que comenzó siendo una tímida versión del círculo de poder que rodea al primer mandatario, ahora, con las expresiones de Mujica ya todo tomó otro color. Ya no son versiones de prensa. Ya no es su hermano el que ambienta la posibilidad de seguir en el poder. Ya no es una encuesta aislada. El tema cada dos o tres días aparece en los medios. Ya no es una casualidad el asunto. Esa es la realidad cruda.
Es brava la cosa porque los frentistas se pasaron la vida despotricando contra los proyectos reeleccionistas por considerarlos negativos para la calidad de la democracia y ahora, como eventualmente les podría servir correr todos por detrás de Vázquez, se mandan una cabriola y recitan el otro discurso: “hay que terminar el proyecto en el que estamos”. La chantada casi suena a “sacrificio”.
Lo que empieza a estar claro es que Astori de una manera u otra perdió espacio. Nadie en el gobierno le tiene confianza en el juego de relaciones internas: es soberbio, no construye lealtades sólidas, maneja todo con capricho empecinado y como es medianamente inteligente ofende a buena parte de la tropa frentista con su postura académico-doctoral. Hay una química negativa contra Astori en el Frente Amplio que le a hace el camino imposible. Además, con la reforma tributaria cavó parte de su fosa porque nadie lo defiende con ahinco y las simpatías que tenía fuera del núcleo duro frentista las hizo añicos. Está solo y lo curioso es que no parece darse cuenta.
Mujica viene jugado —como siempre— al proyecto de poder neto. Las cuestiones jurídicas no son centrales para él (con lo cual no termina de entender la base del Estado de Derecho de una vez por todas), como —en puridad— no termina de serlo para nadie relevante en el seno del Frente Amplio. Le legalidad es apenas instrumental. Por tanto, el tema es no ser “vejiga” y utilizar a Vázquez como mascarón de proa para seguir adelante, a como dé lugar. Y —por si acaso— amaga con su candidatura… con lo cual también entierra a Astori. Porque en la hipótesis en que Vázquez no llegara a recorrer el camino reeleccionista por la vía de una Asamblea Constituyente —único recorrido posible— Mujica buscaría liderar el Frente Amplio, poniéndose a la cabeza de la coalición. Todos sabemos que entre el empinado contador y el Chicotazo posmoderno, este último lo destroza electoralmente al primero.
Conclusión: en las últimas horas murió todo sueño presidencial de Astori. Sólo resta que él se dé cuenta. Lo mata Vázquez con la reelección, o lo mata Mujica con su candidatura, con lo que estas fricciones se van a trasladar al gobierno de una manera u otra. Ya lo veremos. No tengo dudas al respecto y seremos tristes testigos de situaciones inimaginadas.
Ojalá que si se meten en el proyecto reeleccionista, ya que van a macanear, emboquen alguna pelota, por lo menos. Sería interesante que se evaluara el modelo parlamentarista, ese que Romeo Pérez hace años viene pidiendo para el Uruguay y que la gente del Partido Independiente sostiene contra viento y marea.
La presencia de un Primer Ministro o Jefe de Gabinete obligaría a la conformación de coaliciones con un grado de madurez que nuestro sistema político aún parece no poseer. Hay que pensar en partidos políticos fuertes, gobiernos fuertes y democracias fuertes. No hay que tenerle miedo a las palabras. Y no hay que inventar nada. Hay que copiar para extrapolar lo que en otros lados funciona bien. Es difícil ser original en política. Y el país no está para aventuras de ningún tipo.
Supongo —me temo— que este deseo habrá de caer en saco roto, porque lo que se advierte es sólo una línea de trabajo, que no pretende ser inclusiva sino que, por el contrario, busca —de forma angurrienta— afianzar un proyecto de poder hegemónico. Lástima que las cosas pinten así y que nos perdamos la oportunidad de incrementar la funcionalidad del sistema político uruguayo. Una vez más, el tren va a pasar de largo y nosotros lo saludaremos desde la estación.

lunes, mayo 14, 2007

Parece Joda...

Nos vamos al garete, el gobierno se empieza a entusiasmar con la reelección cada día más. Mujica encuentra allí un lugar para calmar a las fieras. Sale un "Astori a la parrilla" sin papas. Y el juego de poder se consolida por detrás de Vazquez al que no le entran las balas, por ahora.
La reforma tributaria es la llave de paso de todo. Si el gobierno tiene razón pasamos a vivir en la monarquía de Tabaré. Si le erraron -como creemos muchos- empieza el desgaste. Es que los frentistas le tienen una "paciencia afectiva" de locos a su partido político.
Lo que no se debiera descuidar es la forma reeleccionista: solo el camino de una asamblea nacional constituyente es el que tienen disponible, los otros están vedados por razones jurídicas. No la pueden jugar a la Pacheco. Y si lo hacen dañan a la democracia, ni más, ni menos.
En realidad me parece joda estar escribiendo de esto. Se pasaron la vida puteando contra las reelecciones y ahora se enloquecen por detrás de un proyecto de poder que les sirve como arma de mantenimiento de su partido en el gobierno. ¿Hay que callarse la boca por esto? Y después te preguntás cual es la razón por la que la gente descree de los políticos...
Si van a hacer la movida, ojalá que piensen un poquito en el país y se dirijan hacia un modelo parlamentarista con primer ministro. Por allí podrían armar una ingeniería que sirva para consolidar coaliciones en serio en este país. Romeo Perez hace años que viene gritando en el desierto sobre este modelo de funcionamiento del sistema. Cada día me parece más atrayente la idea en una nación en la que hay que evitar las divisiones brutales como las que vivimos acá. Supongo que no van a ir por allí porque solo se miran su ombliguito, la reelección solo es un tema intrafrente, no se dan cuenta que tienen que gobernar para todos, y no creo que se den cuenta ya. Una lástima.

jueves, mayo 10, 2007

LA POSMODERNIDAD CRIMINAL

Es de no creer. Sale a los medios de comunicación y cuenta como mató al hermano de Gregorio Alvarez. La entrevista era increíble. Voz pausada, serenidad y explicación argumental diciendo que “cumplía órdenes”. Lo miró a los ojos y chau, lo mató. Cero remordimiento y curioso orgullo por lo hecho.
El presidente, a su vez, para adelante y para atrás con el tema de la reparación a los que estaban del lado militar y policial. Quiero ser claro, nunca estuve con la dictadura, la sufrí como muchos, pero ni cerca estuve de creer que la guerrilla era buena cosa para el país. Todo fue un desastre sangriento. Y seguimos hablando del tema… .
Ahora hay que bancar que este tupamaro nostálgico diga estas cosas de asesinatos del setenta, de una violencia soberbia y de seguir empantanando al país en el ayer.
¡¡Basta ya de tanta nostalgia violenta del pasado!! Los uruguayos quieren presente y futuro. No se puede seguir en los setenta. Así no salimos más del pozo, porque a esta altura es un pozo mental en el que estamos.
¿Hay algún país del mundo que avanza mirándose el ombligo día a día?
¿No hay nadie que le meta cabeza al presente para que los más jóvenes sientan que hay oportunidades acá y que no somos un país de viejos retrógrados?

martes, mayo 08, 2007

Dejar de lado la "boludez"

Seguimos. El país con inundaciones saladas, el presidente medio por fuera del asunto. Supongo que en algún momento le caerá la ficha y se empezará a mover. El Estado es en este tipo de cosas que se tiene que mover. Fue doloroso ver ayer por la televisión el drama que viven esos miles de uruguayos. Los chiquititos muertos de frío y de hambre... Hay que mover la tropa, menos verso y más involucramiento de los super ministros...y hacer lo que hay que hacer. Me gustaría ver a Vazquez liderando este tipo de cosas, eso es lo que hace ganar respetabilidad a un mandatario y no sus paseítos por el mundo.
Es hasta predecible todo lo que el gobierno va a declarar, que el comité de crisis se mueve, que nunca había sido así, que la gente está ayudando, todo bien, pero hay que ir a mil. Dejar de lado la "boludez" uruguaya y sacar a la gente de la tragedia que vive. Punto. Moverse, viejo, moverse en serio y no para la cámara de televisión.
Otra, no doy crédito a lo que dice la esposa del polícia que mataron en Rivera y Bulevar Artigas, tiene siete hijos, y afirma que algunos tienen que salir a trabajar ya , siendo unos pibes, porque no va a poder vivir sin los ingresos del padre asesinado. ¿Que hace el Ministerio? ¿Nadie habla con esta mujer? ¿La van a mirar, le van a palmear la espalda y le van a decir que "lo sentimos" pero nadie va a ayudarla de alguna forma?
No se, no estoy en mi mejor día, está embromada la cosa y me bajonea. Disculpen.

lunes, mayo 07, 2007

LA GILADA SE AVIVA

Largamos otra semanita. Por primera vez el gobierno se comió una piña en la opinión pública. La encuesta del sordo Gonzalez muestra que empezó el miedo con el impuesto a las rentas de las personas físicas. Estaba cantado, no era gratis para Astori semejante aventura. Sus sueñitos de ponerse la bandita se empiezan a complicar.
Mientras tanto la inseguridad sigue doliendo. Como mataron en Rivera y Bulevar Artigas al policía ya es escandaloso. ¿Donde miércoles aprenden a ser tan basuras estos delincuentes? Y pensar que nada cambia en el Ministerio del Interior, así no nos cuida nadie. ¿Y Ministra no era que venía con polenta? ¿Ya se abatató la cosa? ¿Los chorros ya se apiolaron?
Lo de Vazquez borradito el primero de mayo fue superior. Se la fue la sensibilidad al garete, se subió al avión y a recorrer el planeta. ¿A los árabes les van a vender? Vamos muchachos, sanata no, estamos grandes.
Y que lindas las cifras del patrimonio del señor presidente. Que ordenadito , que prolijo. Como se nota que el Dr. Gonzalo Fernandez es su mano jurídica...
¿Se acuerdan cuando hacían moralinas por todo? ¿Se acuerdan cuando nada les venía bien? Ahora hacen arreglos con empresas que sorprenden al más ingenuo. Lo del acuerdo con Cerro Free Port es espectacular. Les pagaron varias decenas de millones de dólares, no se sabe por que motivo, como se hará, en fin, nada. Los reyes de la transparencia... no me jodas.
No se, supongo que la barra que tanta paciencia afectiva les tiene se estará avivando de que se los encanutaron, no se puede creer que la gilada va a seguir siendo gilada toda la vida. Al final los giles se despabilan. ¿Me entendeés? (Gran Hermando dixit)

lunes, abril 30, 2007

Caretas!!!!!

Ver en la tele al presidente viajando a los países árabes es muy fuerte. Se pasó la vida criticando las misiones de los gobiernos anteriores. Su prédica era moralista. Insistía en lo feo y malo de esa actitud. Ahora lo tenemos que ver deambulando por el mundo.
No conocen el mundo islámico y van regalados a semejante misión. No hay un miembro de la delegación que hable árabe (como tampoco tenemos gobernantes y Embajadores que hablen algo de chino o alguna lengua de la India). No le conocen la cabeza a la región. No hay en el país gente especializada en temas árabes. Fueron regalados como perejil del feria y van a traer promesas y sanata de todo tipo. No lo digo de mala onda, algo conozco esa región.
Las misiones del país al exterior son para rematar lo que otras avanzadas ya prepararon. No se sale al boleo a ver que pasa. Ya no existe más ese mundo. Y no hay milagros en ningún lado. El mundo es muy chico y todos nos conocemos.
Capaz que el presidente y su barra no querían estar acá durante la presión por la rendición de cuentas, bue, esa puede ser una explicación a semejante travesía. Otra razón no le veo a tan lindo paseíto. La seguimos.

martes, abril 24, 2007

SERLO Y PARECERLO

No es sencillo encarar estos tiempos desde la oposición. Más de uno cree que hay que hacer las cosas con un cuidado tan agudo que termina siendo la nada. Hacer oposición implica controlar al gobierno en lo que uno cree que hacen mal, en lo que uno percibe que están macaneando o en cosas que no le sirven al país. Sentir al Ministro Borvetto hablar bien de todo lo que hace el gobierno y de todo lo que no conoce -pero que defiende con obsesiva genuflexión- es ofensivo para la gente. Los pedidos de informes que hice sobre los negocios con Venezuela algún día alguien los va a contestar. Y si no los contestan, peor para el gobierno porque el que se calla genera aún más dudas de las que ya mucha gente tiene. Serlo y parecerlo. Por eso lo de la transparencia , es hora de que la demuestren, se pasaron la vida hablando de la misma, bueno, ahora que la pongan en práctica. De eso se trata el asunto. De mostrar las cosas tal cual son. Yo vengo de una familia de laburantes, mi abuelo se ataba el cinturón con una corbata vieja, era médico de los de antes, esos que trabajaban por el bien de la gente. No era un empresario médico, millonario en dólares con una visión capitalista del asunto...por eso soy terminante en estos temas de la transparencia, y quisiera que los que tienen responsabilidad de gobierno tuvieran claro el asunto. Serlo y parecerlo.

martes, abril 17, 2007

COMPENDIO DE TODAS LAS PREGUNTAS FORMULADAS A LOS DISTINTOS MINISTERIOS

Montevideo, 17 de abril de 2007.

Señor Presidente del Senado
Don Eleuterio Fernández Huidobro

Al amparo de lo dispuesto por el artículo 118 de la Constitución de la República, solicito tenga a bien dar curso al siguiente pedido de informe, referido a la situación generada con el Fideicomiso y el Fondo Bolívar- Artigas convenido con el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela dirigido al Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, al Ministerio de Relaciones Exteriores, al Ministerio de Industria Energía y Minería y al Ministerio de Economía y Finanzas.

1. ¿Tenía usted conocimiento en su calidad de ministro del gobierno de los hechos denunciados por Brecha con respecto al Fondo Bolivar-Artigas? ¿Cuál fue el papel que le cupo a su cartera en todos estos episodios?

2. ¿Se tiene información sobre el citado malestar del gobierno de Venezuela –surgido en distintas versiones de prensa- en relación a la orientación con que se utiliza el fondo de 276 millones de dólares aportados por ese país y administrados por un Fideicomiso con el objetivo de estimular las exportaciones uruguayas?

3. ¿Se entiende que el objetivo del Fideicomiso quedó “desvirtuado”, según afirma Brecha, por el fuerte predominio de negocios entre empresas privadas, celebrados, inclusive, bastante antes de que se efectuara el depósito para la constitución del mismo y sin priorizar a las empresas públicas uruguayas?

4. ¿Se tiene información más acabada sobre los “negocios que generaron episodios de corrupción, en Uruguay y en Venezuela, que obligaron a la suspensión” de algunas operaciones tal como lo sostiene el semanario de izquierda en su página 3, cuarta columna?

5. ¿Se coincide con el citado órgano periodístico cuando afirma que “las ventajas eran evidentes: siempre que se obtuviera la autorización del organismo estatal y la orden de pago de PDVSA, era posible anudar negocios sin necesidad de licitaciones, con el acceso fácil al dinero, exonerado de impuestos y al margen de los controles sobre manejos de divisas que imperan en Venezuela”?

6. ¿Qué funcionarios de su cartera participaron en estas operaciones?

7. ¿Qué medidas se han tomado con los referidos funcionarios? ¿Su cartera viene esclareciendo los hechos?

8. ¿Qué información se recabó originalmente sobre la empresa Cerjeca que luego tuviera un papel tan relevante en las operaciones del fideicomiso?

9. ¿Es cierto que Norberto Barcos, responsable de Cerjeca, poseía acceso a altos funcionarios del gobierno venezolano? ¿Quién contactó al señor Barcos en nombre del gobierno uruguayo?

10. ¿Resulta lógico, compartible y sensato que solo tres empresas privadas hayan copado el porcentaje mayor del fondo del Fideicomiso?


11. ¿Resulta lógico, compartible y sensato que el Sr. Barcos aparezca vinculado en dos de los tres negocios privados de mayor envergadura del Fideicomiso, negocios estos sin ninguna conexión posible (ganado y casas)?

12. ¿Resulta lógico, compartible y sensato que se procuraran exportar casas prefabricadas a Venezuela que en el Uruguay eran objetadas y que merecieran severas observaciones en cuanto al tipo de construcción? ¿Cómo se salvaron las observaciones, quién las firmó y cuál es la razón por la que se exporta lo que acá era objetado? ¿Qué certificado de calidad se envió a Venezuela?

13. ¿Se tomaron en cuenta las observaciones que en el período de gobierno pasado realizara el entonces diputado Raúl Sendic en relación a este tipo de construcciones?

14. ¿Es correcto que se importe aluminio y fribrocemento para las construcciones requeridas? ¿Eso permite sostener que estamos ante producción netamente uruguaya?

15. ¿Tenía usted conocimiento, en su calidad de Ministro del área, que parlamentarios de un sector político del gobierno mantuvieron reuniones en reiteradas oportunidades con representantes de la empresa Umissa? ¿Tiene usted noticia del tenor de esos encuentros?

16. ¿Es correcto que a la empresa Umissa se le estén debiendo más de 20 millones de dólares? ¿Cual es el monto total de la operación de exportación de casas prefabricadas? ¿Es correcto que la operación prevé superar holgadamente los 100 millones de dólares?

17. ¿Cual es la razón por la que la contraparte venezolana aún no construyó las plataformas que se requieren para instalar las casas prefabricadas lo que determina que muchas de ellas se encuentren “stockeadas” en galpones? ¿Tiene usted información de cuándo y cómo se revertirá esto?

18. ¿Se tenía conocimiento en el gobierno uruguayo de las consecuencias negativas que tuvo para gobernantes venezolanos algunas de estas actividades dado que se llegó hasta la expulsión de un ministro de gobierno por su vinculación con estos negocios? ¿Esas repercusiones tan estruendosas no ambientaron a investigar el asunto?

19. ¿Es cierto que la empresa del Sr. Barcos era la representante en Venezuela de una firma uruguaya Umissa que se creó a efectos del negocio a emprender?

20. ¿Cómo y quién definió el monto de la operación que las empresas Artech, Geocom, MVDCOMM, y Tabena alcanzaron con el Fideicomiso?

21. ¿Quiénes actuaron en representación de Artech, o sea Langecor, Geocom, MVDCOMM y Tabena? ¿Algunos de los responsables participaron de encuentros presidenciales entre los Presidentes del Mercosur en Venezuela?

22. ¿Es cierto que en la operación que Brecha informa entre la venezolana Guayana Telecom y el grupo relacionado con Artech alcanzó un monto de 59 millones de dólares, o sea el mayor de todos los que el fideicomiso viene administrando?

23. ¿Es cierto que en esa operación de 59 millones de dólares –la mayor concretada dentro del Fondo- le cupo un papel relevante al Sr. Javier Vázquez?

24. ¿Cuál fue la tarea que realizó exactamente el Sr. Javier Vázquez y de la que el gobierno tiene conocimiento? ¿Se advierte lo delicado de la situación referida atento a quién es y qué vinculaciones familiares posee este ciudadano?

25. ¿Es correcto como afirma Brecha que el Sr. Javier Vázquez fue quien “gestionó” ese negocio multimillonario de venta de tecnología Genexus? ¿Cuál era el motivo de la presencia del señor Javier Vázquez en los encuentros, cuando en estos participó personalmente el principal de la empresa que comercializa Genexus, Nicolás Jodal?

26. ¿Sabe el gobierno del malestar y quejas de diversos empresarios que no “calificaron” para ingresar en el fideicomiso referido y ahora advierten que “tan pocos se quedaron con tanto” de lo que se estructuró, cuando originalmente parecía existir un objetivo mucho más abarcativo?

27. ¿Qué sabe de la denuncia de la existencia de una “red de operadores, con práctica de pago de comisiones y hasta tráfico de influencias” -según lo consigna el semanario de izquierda- operando en el seno del Fondo Bolívar - Artigas?

28. Sobre las denuncias y las delicadas situaciones descriptas en la prensa uruguaya y en la prensa venezolana, ¿se le ha enviado y comunicado a la Justicia uruguaya toda la información, la documentación y las acciones hasta ahora existentes para que se dispongan actuaciones a efectos de esclarecer los acontecimientos reseñados, y evacuar todas las interrogantes que están surgiendo de estos “particulares” negocios en los que el Estado uruguayo aparece relacionado? ¿Se entiende -como así lo entendemos nosotros- que es imperativo, entonces, remitir cuanto antes al Poder Judicial todo lo que se pueda obtener de este caso para cuidar el buen nombre de la República en situaciones que lucen harto preocupantes?




Washington Abdala
Senador

lunes, abril 09, 2007

EL ÉXITO DEL PRESIDENTE VÁZQUEZ

(Publicado - El Observador 4/04/07)
Según diversas encuestas, el Presidente de la República sigue contando con un respaldo importante, tanto a nivel de su partido político como también dentro de los votantes de los partidos históricos. ¿Esto tiene que sorprender? Con franqueza, creo que no, por diversas razones.
En primer lugar, siempre los Presidentes reciben adhesiones de gente que los visualiza como la institución presidencial. Basta recordar que el Dr. Batlle en su primer tiempo —antes de la aftosa y del 2002— exhibía guarismos descollantes.
En segundo lugar, porque la economía uruguaya —en términos macroeconómicos— muestra salud al no haberse ingresado en aventuras locas y continuar una línea que ni el más imaginativo hubiera creído que sería el derrotero. (¡Champagne con el FMI!)
En tercer lugar, el gobierno desarrolla un asistencialismo puro y duro, con lo cual fideliza a un enorme grupo de ciudadanos humildes a los que coopta —y degrada— con sus planes sociales, que no son otra cosa que clientelismo prebendario travestido de política social. Y lo son porque no detienen la ruptura social y no previenen nada. Cómo será que hasta ellos mismos — en el fragor de sus disputas y rencillas domésticas— reconocen que el MIDES es un ámbito de acumulación de poder político.
En cuarto lugar, el Dr. Vázquez, como caudillo que es —que no como el estadista que no es—, tiene a todo su partido a sus espaldas, encerrado en una lógica de poder absoluto y con escasa libertad para el perfilismo. El que ose mostrarse como retador sabe que será guillotinado.
En quinto lugar, porque hay todo un aparato marketinero que trabaja todo el día para la imagen presidencial, para sus salidas mediáticas, para sus “Consejos de Ministros” itinerantes, para la construcción de toda una mitología en torna a su persona. Esto lo vemos todos.
En sexto lugar, hay que recordar que el Frente Amplio —sus componentes históricos— ganó luego de un largo proceso de colonización cultural de varias décadas, en el que se insertó en la sociedad civil de manera eficaz. Se metió en el arte, en el teatro, en el carnaval, en la literatura, en la historia, en la ciencia política, en el periodismo. En fin, la izquierda ya había alcanzado una victoria cultural porque sus “categorías” se anticiparon a su éxito en las urnas. Esto también lo ayuda al Presidente, porque navega en aguas amigables, que en general legitiman su accionar.
En séptimo lugar, porque los padres frentistas, hasta ahora, no dejaban pasar un hijo hacia los partidos tradicionales. Y esto se comprueba con los números de los nuevos votantes y con estudios cualitativos que todos conocemos. Esto le dio, hasta el presente, una fortaleza descomunal a un conglomerado político que socializaba de manera muy efectiva al nuevo votante.
En octavo lugar, hay circunstancias profundamente desafortunadas, como aquella que atravesamos en nuestra relación con la Argentina, que ayudan —por ahora— a mantener una posición nacional. Y el presidente —astuto él— de vez en cuando convoca a la oposición para que todos, como coro griego, lo respalden. No son movidas gratis, por cierto, y concretan una postura que hace encolumnar a toda la nación detrás de su persona.
En noveno lugar, porque el ciudadano siente que falta mucho para las elecciones y si el que gobierna no hace grandes ruidos, tampoco nadie se siente convocado a incendiar Roma.
Y en décimo lugar, porque el Presidente, cuando en su gobierno se insinúa algún nubarrón, lo lauda con mucha comunicación mediática —convengamos que es una de sus fortalezas—, con lo cual siempre sale bien parado, dirimiendo contenciosos desagradables entre “compañeros” y con aparente autoridad.
Ahora, que quede claro: estamos a dos años y medio, recién se empiezan a insinuar los problemas profundos que viviremos. La reforma tributaria y sus perniciosos efectos. El misterio de qué quieren hacer con la Salud. La marginalidad institucional. La guerra por la sucesión frentista. La incertidumbre del conflicto con Argentina. La inseguridad que todavía no mejora, el desempleo que no baja y los uruguayos que siguen emigrando. Todo esto sale caro y va a empezar a hacer roncha. Allí quiero ver si el primer ciudadano puede seguir pescando y mantenerse tranquilo. Algo me dice que va a tener que dejar las consultas médicas y la cañita para dedicarse un poquito más en serio a gobernar.

jueves, marzo 29, 2007

WASHINGTON ABDALA: QUIERO SER EL CANDIDATO A PRESIDENTE POR EL PARTIDO COLORADO

La familia, los amigos.

Queridas amigas y amigos gracias por estar, los que están acá son de ley: El Partido Colorado vivió el peor momento de su electoral de su historia, lo sufrimos todos los que queremos a esta colectividad y al país. Han sido años difíciles… Hemos vivido momentos de todo tipo en las que el trabajo político nos ha dado satisfacciones, así como también hemos encontrado incomprensión… Pero, es la vida de la política. Claro, de cualquier modo, siempre —aún en los lindos momentos, en los que uno más que nunca tiene que ubicarse— la mente vuela hacia la familia y los amigos. Ese ha sido mi refugio. Y menciono a la familia, porque reconozco que producto de las luchas políticas, muchas veces la hemos descuidado. Ese también ha sido un costo de todos estos años de trabajo, que hacen revalorizar las cosas importantes. Al fin y al cabo lo trascendente son los afectos. Sin grandes misterios y como lo decía Martin Luther King: “yo creo que la verdad y el amor sin condiciones tendrán efectivamente la última palabra porque la vida, aunque provisoriamente derrotada, es siempre más fuerte que la muerte”.

Me la vengo a jugar por el Batllismo.


Y a pesar de todo y sin la más mínima vacilación acá estamos todos. Estamos acá para sacar adelante al Partido, para reconstruirlo, desde sus mejores tradiciones pero con las exigencias de los nuevos tiempos. Con decisión, con muchas ganas. Algunos piensan que sería mejor a esta altura hacer otro tipo de planteo. Pero, ésta no es la hora de especular. El Partido no puede esperar nada de los especuladores, sino de aquellos que se la juegan. Yo me la vengo a jugar por el Batllismo, a recorrer el camino de la recuperación de nuestras ideas y a ponerme el partido colorado al hombro! De frente y mano.
Ustedes saben que he estado, siempre, en la primera fila en el combate por las ideas, en la pelea política del esfuerzo colectivo. Y en esa tarea he acertado y me he equivocado. Y no una, muchas veces. Sin embargo, nadie hoy puede criticarme por no por no dar todo y no dar todas las batallas. Por no defender al partido colorado. Tampoco hay quien pueda hacer ningún tipo recriminacion ética hacia mi persona. Y eso, ni para mi, ni para el partido es poca cosa.

Estoy compitiendo conmigo mismo.

Hay una generación que está tratando de tener sus propios espacios y que trata de hacer lo mejor para el país y para el partido.
Yo no estoy compitiendo con ellos, estoy compitiendo conmigo mismo, para superarme cada día más y poder contribuir a que determinadas ideas y principios ganen terreno. Es la hora de los que entregan, y aportan. Este partido está cansado de los que vienen a medrar!

Se trata de alcanzar el poder.

Además, si hay algo de lo que estoy convencido es que sólo desde la existencia de diversas líneas, el Partido puede refrescarse y recuperarse. Todas aportando, todas trabajando, todas empujando. Solo de esa forma le estaremos rindiendo un servicio al país.
Para saber cuáles son las consecuencias de un partido que se encierra sobre sí mismo, qué pasa con un partido que se vuelve monocromático, de un partido que confunde Estado, gobierno y cuadros sólo basta con mirar un poco hacia atrás. En eso no hay duda que le erramos. Tengamos ahora, cinco, seis, muchas líneas. Después el tiempo dirá que es lo que pasa.
Ahora es el momento de que se abran espacios para todos, para el trabajo de todos y las ideas de todos. Y no estamos muertos como nos quieren hacer ver!
Imposible no hay nada si se lucha! Imposible solo frenar la muerte! Es posible… pero hay que visualizarse y cabalgar en serio! No se trata de aumentar algunas bancas parlamentarias. Se trata de alcanzar el poder para cambiar el país! Eso es lo que la historia nos mandata y el presente nos convoca! Grábenlo en el disco duro y armen un adn victorioso! Y si no lo sienten así, no sirve y no me acompañen. Esta es la hora de la fe, del coraje y del entusiasmo. Solo así se puede encarar este tiempo.

¿Defectos personales? ¿Y que?

Muchos de los que están hoy aquí han sido enormemente honestos conmigo —lo que agradezco infinitamente— y me han señalado algunos de los aspectos complicados que la construcción política de mi persona entienden que tiene. Bueno sería que todo fuera positivo. Y hoy estoy acá para hablar absolutamente de todo. Algunos me han dicho que haber asumido el rol del “soldado” pudo haber sido devaluatorio de mi persona, porque uno quedaría en una posición.... digámoslo con todas las letras… “pequeña”, “de alcahuete”. Pero yo lo veo desde otro punto de vista. Donde algunos ven obsecuencia, yo veo lealtad. Lealtad a ciertos valores, por encima de todo y entrega total a la causa. Ese era el asunto, sin otra pretensión..… Nadie podrá decir nunca en estas cuatro paredes que le fallé a nadie.
Otros me objetan otras cosas. Lo mío no es la belleza masculina, lo mío es la boca que tengo, los gestos que hago y hasta las calenturas que me agarro. Soy como soy, si.…siempre se puede corregir, por supuesto, y lo intento. Pero uno debe asumirse como es, y no voy a cortarme los labios para que me miren con más simpatía, ni a posar de lo que no soy. La política del maquillaje es una estafa de patas cortas, y si para crecer tengo que dejar de ser yo mismo, discúlpenme pero ese precio………… no lo pago.

Quién lo hubiera creído de los honestos.

Estamos aquí para defender convicciones. La renovación generacional es por sobre todas las cosas “conceptual”.
Hay cosas que en la política no pueden pasar más. Nos negamos a aceptar pasivamente que el doble discurso sea elevado a la categoría de virtud cívica (eso de: “así como te digo una cosa, te digo la otra”). El Frente Amplio bastardea la política al decir una cosa en la oposición y hacer otra cosa distinta en el gobierno. El Frente Amplio ofende a los ciudadanos cuando utiliza, para fundamentar sus políticas hoy, los mismos argumentos que antes denostaba como perversos cuando eran esgrimidos por los partidos históricos. El Frente Amplio cree que los uruguayos son amnésicos y no recuerdan sus eslóganes históricos.
¿En qué cree realmente el gobierno frenteamplista? Cuando los vientos políticos cambien ¿mantendrá el discurso actual o volverá a su papel de oposición irresponsable? ¿El FMI será el cuco de vuelta, López Mena será un capitalista salvaje Y sospechoso y Bush volverá a ser un “cerdo imperialista” y no el novio de 36 horas de arrumacos quinceañeros con el Dr. Vázquez?
Recuperemos el sentido de responsabilidad del político que dice las cosas sin pelos en la lengua en base a sus convicciones y sus principios! Salvemos a las instituciones de la mediocridad en que la están sumiendo!
Nos negamos a aceptar pasivamente que algunos dirigentes políticos pretendan que sus conductas sean medidas con varas diferentes a la de un ciudadano común. Las cosas han cambiado y la gente tiene muy claro que la política tiene que estar al servicio del bien común y no de tal o cual persona u organización.
Por eso le solicito al presidente de la república que haga renunciar a un funcionario de la presidencia. Se lo pido en homenaje a la ética de un país que no merece tener allí a un ciudadano que está en las dos veredas. No se debe ejercer la profesión de abogado desde esa cima de poder…no está bien, rompe los ojos que puede haber influencias que corren para todos lados.
Ofende a la moral pública que ese Estudio Jurídico de ese señor actúe contra el Estado defendiendo ciudadanos perseguidos por el Estado. ¿No se advierte que la justicia no merece que se le introduzca este tipo de presiones? ¿Se quiere caer en una especie de país bananero donde los poderes se confunden entre sí ambientando conflictos de intereses obvios? Señor Presidente, con todas las letras, por la ética que hay que preservar, por la moral de una Nación que no tiene porque vivir la degradación de sus valores: pídale al Secretario de la Presidencia, al Dr. Gonzalo Fernádez que renuncie y retire a su estudio jurídico.
Seamos inflexibles con las conductas impropias. No se trata de hacer caza de brujas. Porque si hay algo que el tiempo ha demostrado es que la pretensión del Frente Amplio de dividir el mundo en buenos y malos se ha desmoronado. Ellos que se mostraban ante la ciudadanía como la quintaesencia de la honestidad…por favor!
Quien lo hubiera creído, que tan rápidamente la corrupción se les metería por debajo de la mesa: Nicolini engañando al Estado con su carné de pobre; en Maldonado los amigos del Frente repartiéndose la publicidad como chacales; al señor Bengoa de Asamblea Uruguay, en su rol de jerarca de los casinos municipales se le perdieron 14 millones de dólares… ¿y cómo se llama a todo esto? ¿Hay probidad moral en estos casos, están al servicio del país o están al servicio de ellos mismos? ¿Esto que es, cómo se llaman a estas “farras”: ¿metidas de pata o manos en la lata?
No faltarán quienes cuando hablo de esto piensen: ¿y por casa como andamos?
A ellos y a todos los digo, soy de los que tienen la convicción de que en todos los órdenes de la vida, no solo hay que ser, sino, parecer. Primero, ser, y después, parecer. Y esto no solo lo pienso para los de afuera, sino también, y en primerísimo lugar para los de adentro porque todos nosotros debemos cumplir con este precepto de manera irreprochable. De lo contrario: el que las hace las paga. Esa es mi bandera, no de hoy sino de toda mi vida.

Propuestas programáticas

Por otra parte muchos correligionarios nos critican por no ser lo suficientemente opositores. Es que este partido tiene, efectivamente, vocación de gobierno y le cuesta ubicarse del otro lado del mostrador. Pero, supongo, que habrán advertido que en los últimos tiempos este servidor ya no se calla nada: No me voy a callar ninguna arbitrariedad de las muchas que cometen, y las voy a denunciar donde sea, como sea, cuantas sean y si llegan desde la cima del poder las voy a gritar a los cuatro vientos!
Ahora bien, no podemos incurrir en los errores de otros. Debemos actuar diferente. Todos ustedes saben que los partidos políticos son instrumentos para acceder a posiciones de poder. Hay que plantearlo sin vueltas. ¿Pero poder para qué? Poder para proteger en serio a la gente. Ésa ha sido la vocación histórica del Batllismo. Ese es mi talante y quiero que también sea mi marca de fábrica.
Proteger, proteger y proteger siempre a los más débiles. No dar limosnas, u ofender la dignidad de los más pobres con entrega de dinero sin contrapartida, pero si proteger abriendo oportunidades.
Por eso exclamamos irritados hace unos días, que nunca hubo tanta inseguridad pública como en el presente. No nos cuida nadie!, porque han tenido prejuicios para hacer actuar a la policía con la firmeza de la ley. Lo vimos todos en los episodios y movilizaciones con Bush. Nadie defendiendo. El centro era territorio liberado. Todos borrados y los ladrones de festival.
Tanta razón… teníamos durante estos dos años que se cambió el ministro. ¡Señora Ministra salga a la calle, recorra los barrios, hable con la gente y verá que no hay uruguayo o al algún familiar que no lo hayan robado. ¡Apriete el acelerador Ministra! del lado de la gente y no del humanismo carcelario, del lado de los derechos y no de los deshonestos, del lado de la familia. Los uruguayos estamos hartos de vivir hablando de delincuencia una y otra vez. Cumpla con las funciones de su cargo.
Los colorados, creemos que hay reformas importantes para la vida del país que deben instrumentarse desde ya. Y si eso supone réditos para la actual administración, que así sea. No estamos para la chiquita. Por consiguiente, creemos que la construcción de la prosperidad uruguaya —en todas sus dimensiones— debe, necesariamente, pasar por algunos de los siguientes enfoques, por eso tengo la obligación de contarles estas ideas:

Un primer aspecto es el de la inserción internacional de Uruguay: apostamos al “regionalismo abierto”. El Presidente de la República ha señalado que la opción del país es el “regionalismo abierto”. Bárbaro, descubrió el agua tibia y ni siquiera lo traduce en actos de gobierno. Porque —por lo menos hasta ahora— lo que ha quedado claro es que quienes vienen pautando el relacionamiento comercial del país son aquellos que apuestan al regionalismo cerrado que, hablando en plata, lo que quiere decir es incrementar cada vez más la dependencia de Uruguay con Argentina y, aun más, con Brasil. ¿Alguien piensa que es concebible un Uruguay encerrado en su misérrimo mercado interno?
El Mercosur sólo tiene sentido como plataforma de lanzamiento a los grandes mercados mundiales, no como coto cerrado que le permita sobrevivir a las ineficiencias que empobrecen.
Los cultores del atraso, los xenófobos disfrazados de patriotas, los que están intoxicados por ideologismos, se ocuparán —y se ocupan hoy— de trasmitir mensajes aterradores. Hablarán de empresas que cierran, de desocupación. ¿Pero es que acaso el encierro económico no empobrece? ¿Cuántas oportunidades de empleo se matan sin que nos enteremos? Si se va a recorrer el camino del regionalismo abierto, que se lo haga de verdad.
¡Es hora de prescindir de esa cancillería ideológica que se parece más a la sede central del partido socialista que a un ministerio de relaciones exteriores! Los pequeños países crecemos si apostamos a las grandes ligas. Apostemos por la defensa del trabajo uruguayo, apostemos por nuestra industria y apostemos por los más altos intereses nacionales. Todo lo demás es una mentira que está comprobada hasta en el atropello cotidiano que el gobierno argentino le impuso al país. ¡Uruguay no nació para estar arrodillado ante la prepotencia de sus vecinos! ¡No nos dejemos humillar más! ¡Parece mentira que haya que gritar que somos un país independiente y no una provincia argentina! Si este es el Mercosur que tenemos que seguir sufriendo, a este: no lo queremos donde los socios más grandes deciden ellos solos por todos nosotros, ninguneando a los socios menores. Ese no es el Mercosur que se acordó crear, este es una burla hacia nosotros!
Un segundo tema es el agro. Aquí apuesto a un modelo de capitalismo dinámico. ¿No era que el Ministro Mújica quería que tuviéramos un “capitalismo en serio”? Así lo dijo. Sin embargo, advertimos con preocupación que Uruguay, en un terreno vital para su economía, marcha a paso decidido, pero para atrás. Nos salva la carne, los commodities, pero por ahora y no para siempre.Desde el Ministerio de Ganadería y otros ámbitos estatales se frena la modernización y el incremento de la productividad. ¿Por qué se le tiene miedo a la forestación, cuando queda tanto margen para crecer en ese terreno? ¿Por qué se le tiene miedo a la inversión extranjera en la tierra, cuando es la que permitió la rápida recuperación de la crisis? Hay ideología, amigos. Otra vez la visión del atraso. La de la apuesta a la pobreza. La de la apuesta a la mediocridad. ¿Se piensa que Uruguay va a progresar solamente con el minifundismo familiar o el latifundismo ganadero?
¡Permítase la inyección de capital en el campo! ¡Permítase la apuesta a la productividad! ¡Estimúlese la investigación en nuevas tecnologías! ¿Y qué hay!!! si vienen grandes empresas capitalistas a invertir en el agro? ¡Que vengan y cuantas más mejor para todos! ¡Más inversión es más trabajo!!
Seamos audaces y permitamos nuevamente —porque ese era el proceso en que se encontraba el país— que se desarrolle un capitalismo dinámico en el sector agropecuario.
Permitamos que las sociedades anónimas sean propietarias de inmuebles rurales. Permitamos que ese instrumento continúe inyectando dinamismo al principal sector de nuestra economía. No seamos necios. No le hagamos mandados a los poderosos del mundo, que no quieren el desarrollo de nuestra producción agropecuaria porque en sus países se les hace cada vez más cuesta arriba seguir bancando con subsidios una producción no competitiva. ¿No es que se dicen antiimperialistas? No parecen. Al contrario.
Continuemos estimulando el desarrollo forestal, que se lleva a cabo en tierras de bajo rendimiento productivo. ¿Cómo es que el Ministro Mújica llama a “ponerle palos en la rueda” al desarrollo de un subsector con un potencial enorme? ¿Qué clase de “Uruguay productivo” es el que pretende? El desarrollo forestal ha permitido la valorización de tierras que antes tenían muy bajo valor por lo que los ganaderos también se vieron beneficiados indirectamente por los subsidios al sector forestal.
Es una política de Estado que inauguramos los colorados y batllistas en 1987 que supuso una verdadera transformación estructural, para bien, del sector rural. Esa sí que fue una revolución que cambió la cara del país. Revolucionarios entonces fuimos y somos nosotros y no los que declaman, y hablan todo el día, pero a la hora de decidir… quieren quedar bien con Dios y con el Diablo.
Un tercer tema, crucial, que se relaciona con el crecimiento y la generación de empleo genuino para los uruguayos, es el de la energía. Báh… el déficit energético. Porque ese es el problema. Llevamos añares discutiendo el tema. No necesitamos más diagnósticos para saber que lo que hace falta es generar más energía. Hoy es un imperativo, pero más aún para un país que quiere crecer. Definamos, entonces, el objetivo: Uruguay necesita más energía. Y el Estado –asumámoslo— no cuenta con recursos suficientes.
Por eso, sin miedos, debemos sumar el sector privado al negocio de la generación energética. Para ello, a lo que ya hemos hecho con la Ley de Marco Regulatorio Energético, hay que agregarle la definición de dos pilares básicos y complementarios:
En primer lugar, separar la transmisión y distribución, de la generación. Las primeras deben seguir siendo un monopolio del Estado por su hondo carácter social. Pero hay que separar los tantos, hablo de tener dos empresas públicas: una encargada de la generación, en régimen de competencia, y otra, monopólica por las razones sociales que ya mencioné, en el campo de la transmisión y distribución. Porque, es obvio, la empresa que compite en la generación no puede ser la que también, monopolícamente, cobre el peaje por el uso de sus líneas.
El segundo pilar es el del fomento a la diversificación de fuentes. Una política activa de estímulo a la diversificación de fuentes de generación. La que tendrá que premiar los esfuerzos que se realicen para liberar a los uruguayos de dependencias que nos condicionan.
Otro tema similar es el de las telecomunicaciones:
El mercado de telefonía fija en los hechos debe permanecer monopólico. Pero el servicio de transmisión de datos en el marco de la empresa estatal sigue siendo cuasi monopólico. Me refiero por ejemplo a que tenemos los precios más caros de la región por conexiones, que sólo un abuso del lenguaje permite denominarlas de “banda ancha”. Y digo esto porque hoy cuando hablamos del Uruguay Productivo tenemos que pensar en las cosas prácticas que importan a la creación de nuevas empresas y no en “esloganes”. Permitamos y ambientemos la inversión privada, lo cuál significa que el propio Estado no se convierta en la barrera de estas inversiones, liberemos esta traba. (en telefonía celular, se lo ha hecho, y se lo ha hecho bien)
A mi lo que me importa es que haya uruguayos que creen sus empresas y que puedan exportar al mundo sus desarrollos. Y que lo hagan a través de donde sea, pero que tengan la opción. El Estado está para facilitar y no para trabar. ¿Cuesta tanto entender esto? ¿Cuesta tanto poner al Estado del lado de la gente y no apedreando, encareciendo y complicando la vida?
Otro tema básico, central, prioritario y por el que voy a dar la vida, todos, ustedes y nosotros tenemos que dar la vida… es la desaparición…el aniquilamiento… la derogación de las normas de este reforma tributaria: es imprescindible, no va a ser fácil, pero vamos a tener que hacerlo cuando lleguemos al gobierno porque este nuevo impuesto es innecesario.
Estos que se dicen antiimperialistas le han hecho el mandado de la reforma tributaria al FMI. ¿Dicen que se liberaron del Fondo pagando al contado la deuda? Cuento chino. Ahora viene una misión del Fondo para instalarse en el BPS. Van a ayudar a instrumentar la reforma tributaria. Claro, si es lo que nos viene pidiendo hace añares el G8 los países más poderosos del mundo. Que cambiemos nuestros sistemas tributarios a imagen y semejanza de los de ellos, así nuestra producción se torna menos competitiva. Está clarito. Y viene el Frente Amplio ¿y qué hace? En seguida, como en el tema de las sociedades anónimas en el agro, le hace el mandado a los poderosos del mundo. ¿Y estos son los antiimperialistas? El antiimperialismo se refleja en actos concretos y no en discursos vacíos de contenido o en pintadas en los muros.
Pero además de embromarnos en materia productiva, la reforma tributaria es particularmente perversa contra la pequeña empresa, con el pequeño emprendedor, la principal fuente de empleo del país, a la cual se la va a castigar con un IVA que nadie va a poder descontar, y con la clase media, a la que se va a esquilmar con ese Impuesto a la Renta trucho. Porque tiene todos los defectos de un impuesto a la renta, pero no tiene ninguna de sus virtudes.
Y entre los aspectos más terribles del engendro tributario, del Frankenstein tributario este (que no lo duden es el camino al infierno del Cr. Astori y será una herida capital en su gestión), se encuentra el congelamiento del status quo social. ¿Dónde está el estímulo para mejorar? ¿Ustedes piensan cuando ven en los noticieros a otros países con problemas de pobreza que la solución es subir los impuestos? Es inaudito: cuanto más trabajás, cuanto más te rompes el alma, más te castiga el Estado. El mensaje es: “quédate quieto, no mejores, no crezcas, es mejor seguir en la mediocridad”. ¿Ese es el concepto de progreso que tiene el oficialismo? ¿Así se estimula la creación de riqueza y la prosperidad?
¿Saben qué no se castiga tributariamente? ¡Las ganancias por los juegos de azar! Si vos te rompiste el alma laburando y ganaste más plata que antes, viene el Estado y te pega el zarpazo. Pero si te sacaste el 5 de Oro o embocaste en la rula, el Estado te felicita y te deja en paz. ¡¡Qué lindo mensaje el del gobierno progresista!! ¡No trabaje más, no dé empleo: timbee su plata o mándela al Primer Mundo! Porque un plazo fijo en el BROU es castigado, pero las rentas recibidas por una cuenta en bancos en el extranjero, quedan limpitas.
¿Y saben por qué? En el fondo, si se rasca bien en el fondo, existe una concepción perversa: si ganó plata, seguramente embromó a alguien, explotó a sus trabajadores, se quedó con la plusvalía de los obreros. No importa que se haya dado empleo a gente que quedaba desocupada o viviendo del “ingreso ciudadano”. O que como profesional independiente hayas trabajado y trabajado... O que hayas demostrado ser un buen empleado y te hayan ascendido. Vos sos malo porque ganaste más plata haciendo cosas. Si es de arriba, en cambio, no pasa nada. No explotaste a nadie. Entonces te premiamos.
No debe haber concepción más perniciosa que esa. Esa es la verdadera ideología del gobierno: impedir el ascenso social. Y eso mata el alma y las ganas de hacer de un país porque la verdadera reforma tributaria sería pensar en bajar los impuestos. Esta debe ser la dirección a seguir. Por lo menos yo lo siento así.
Quiero ahora plantearles un tema polémico, que inclusive en este partido levantará alguna polvareda. Quiero más libertad en la educación y más intervención a la vez: No queremos un nuevo debate para el montaje de un tablado dirigido a legitimar la implantación de un proyecto de poder en la educación, como el que vivimos el año pasado. Ni la discusión eterna por el gobierno de la enseñanza. Lo que queremos es que se discuta, por ejemplo, es que hoy la mayoría de los estudiantes que ingresan a la Facultad de Medicina tiene severos problemas de comprensión lectora. (Alrededor del 60 % de los estudiantes tienen este problema). Por ejemplo, queremos discutir que la deserción en los liceos asusta. Que los niños lleguen al liceo sin saber escribir correctamente y sin entender lo que leen. ¡Eso es lo que queremos que se discuta! No el absurdo cogobierno en Secundaria! Queremos discutir las técnicas pedagógicas específicas, para la transmisión de saberes concretos!
Acá lo que se requiere es debatir. Pero no en tablados digitados o en cenáculos cerrados, donde los autodenominados especialistas se arroguen el derecho a decidir por todos los demás. Apostamos a la apertura total. ¿Y qué queremos decir con eso? Proponemos que la ANEP establezca estándares básicos de conocimiento en diversas áreas para cada rama de la enseñanza, que cualquier instituto de educación deberá cumplir, lo cual se constatará mediante exámenes nacionales y únicos para cada rama y/o sub-rama. Pero cada institución deberá tener la posibilidad, además, de incorporar sus propios métodos de enseñanza sumando a los muy ambiciosos contenidos obligatorios. En el ámbito público, en cada escuela o liceo, deberá dársele a los padres la posibilidad de incidir en esas opciones. Ese sistema abierto y descentralizado permitirá el surgimiento de aportes novedosos y efectivos, tanto en el ámbito privado como en el público, de los cuales todos podrán aprender. Es un debate por la vía práctica y beneficiarse. Y donde no se le tiene miedo a la innovación y a la libertad. Abramos las ventanas para que entre aire fresco. Abramos espacio a la innovación, controlando estrictamente los resultados.
A la vez quiero insistir en que solo desde las reformas educativas planificadas con perfil social se saca a un país de su pobreza en el mediano plazo. Las escuelas de tiempo completo, la educación preescolar, los docentes jerarquizados acá y en el interior, los padres adentro del sistema, la descentralización, todo eso fue obra nuestra que nos enorgullece, pero que nos compromete a más. En esto quiero al Estado gastando, perdón, invirtiendo para no bolivianizarnos. Escuela buena para todos, para los que no la pueden pagar, y para los que la pagan. Esa es la consigna que traemos desde nuestras más hondas tradiciones batllistas.
¿Y todo esto para que? Debemos darles los instrumentos adecuados a nuestros jóvenes para que no vean en la emigración una opción. Se van 18.000 uruguayos por año, la mayoría de ellos jóvenes. Los necesitamos aquí porque más educación es más integración social , más oportunidad de progreso, más oportunidades, mejor calidad de empleo, mejores salarios, mejor vida de verdad.
En el mismo sentido creo que no pueden seguir adelante estas políticas sociales clientelísticas. Como en su momento advertimos el Ministerio de desarrollo social no concentra todas las políticas sociales del Estado y sólo representó la creación de una nueva repartición burocrática destinada a montar un aparato clientelístico. Aparato que sólo perpetúa las condiciones de pobreza y marginación cultural, con el agregado pernicioso de que ahora hay miles de personas cuya cultura de dependencia respecto del Estado y el poder político de turno se ha incrementado.
No es serio que se manifieste que ahora algunos se pueden comprar el vino y los celulares. Eso es una frivolidad descomunal y ofende a los que menos tienen al tratarlos de esa forma. El Mides debe ser reorientado. El Estado no puede permitir el montaje de ese aparato al servicio de un partido político.
El Estado debe hacer políticas sociales en serio: seguimos teniendo un embarazo adolescente enorme, de los 47.000 nacimientos que tiene el país, cerca de la quinta parte son embarazos de jovencitas. Y esto solo se frena con planificación y educación porque en este país de gente humilde que se reproduce y de gente calificada que se va, la ecuación va a explotar en pocos años. Ya no nos podemos hacer los distraídos ante este drama. Estamos delante de una bomba, ¿no se adviedrte la ruptura social?, Si no se toman cartas en el asunto esto termina en tragedia nacional. Los más humildes tienen 4 o 5 hijos, los demás miran. ¿Cómo termina esto si no se actúa con sentido común y responsabilidad? ¿ o acaso esto es solo parte de una estrategia prebendaria y clientelística que busca la perpetuación en el poder a través de la degradación social?

Quiero ser…..

Todas estas visiones son solo un comienzo de una construcción que iremos profundizando en los tiempos que vienen.
Ha llegado el momento entonces que este partido emprenda la renovación generacional en toda su dimensión. Y en ese sentido, ustedes no han sido convocados hoy a asistir a una muestra de ambición personal. Todo lo contrario. Este es un acto de vocación y compromiso por la defensa de nuestras convicciones más profundas.
Por eso quise describir algunas de mis miradas sobre la vida de la República. Y lo hice porque en estos momentos difíciles quiero que sepan por donde van mis cavilaciones. Y cuando el partido está transformándose, lo primero son las ideas, siempre las ideas.
Por eso quise contarles algunas de mis propuestas. Estas son fruto de una larga experiencia en la vida política y son consecuencia de un análisis exhaustivo y permanente de la problemática pública. Ustedes saben, no son improvisaciones de último momento.

Y con estas ideas por delante, con la franqueza y determinación que siempre he tenido en la vida política,
Quiero trabajar por una nación en serio, para encolumnar al país en una corriente de tolerancia y libertad, quiero enterrar los embates autoritarios a los que nos someten día a día y quiero hacer del Uruguay el país modelo que todos los uruguayos nos merecemos.
Por todo esto les digo, con mi más profunda convicción y orgullo que quiero ser el candidato a presidente por el Partido Colorado.

Muchas gracias.

viernes, marzo 23, 2007

LA DOBLE MORAL FRENTISTA

(Publicado - El Observador 21/03/07)
El Frente Amplio siempre impartió lecciones de moral pública a toda la sociedad uruguaya. Es así que buena parte de sus críticas apuntaron siempre a la supuesta corrupción endémica de los partidos tradicionales, a sus prácticas opacas, a sus negociados, a sus acomodos, en fin, sobran ejemplos de imputaciones criminales. Y cuando no podían afirmar en público lo que se les antojaba, lanzaban una ola de rumores de resultados devastadores para el honor de la víctima de turno. En más de un caso, destrozaron la honorabilidad de gente que llegó a tener que retirarse de las calles por temor a que los lincharan. Esa es la triste verdad del talante de muchos de los actuales gobernantes. Por las buenas o por las malas, pero “las tenés que pagar, inmundo burgués”.
Hoy, pasados algunos años, es increíble advertir cómo cambian las cosas. Porque todo aquello que el Frente criticó resulta que, ahora, se asume con un entusiasmo y una devoción que dejan perplejos al más distraído observador. Por eso los últimos pensamientos de Zabalza no son los de un resentido con pocos votos, sino los de un desencantado ante la traición a los postulados de siempre, aquellos que la izquierda defendió a toda hora. El tipo será, sí, un dogmático de los 60, pero pega en el clavo cuando desnuda todo el travestismo que el gobierno tiene. Ese de los sapos, las culebras y los cocodrilos. El de “así como te digo una cosa, te digo la otra”. El del cinismo devenido picardía virtuosa.
Causa pena, en realidad, advertir cómo se vienen aburguesando los gobernantes con sus autos oficiales, sus viajes por el mundo, sus cambios de estética, sus soberbias a flor de piel y sus nuevos amigos empresarios. Permítame, lector, detenerme un segundo en este asunto. Ver almorzar a viejos revolucionarios con lo más granado del capitalismo prebendario criollo en restaurantes de la Ciudad Vieja es una delicia para los ojos. Y causa sorpresa ver cómo los viejos “enemigos de clase” de ayer, hoy son socios de tantos sueños…
Es que —parece— estaría naciendo una nueva “rosca” —al estilo de la “boli-burguesía” chavista— que con sigilo viene mezclando áreas del sector privado y áreas del sector público. Quieren influir sobre el devenir económico de la república y lo hacen tejiendo acuerdos que les permitan seguir en la fiesta. Desde abogados connotados que están simultáneamente en el gobierno y en los estrados judiciales, a senadores que cinchan por meterle un garrón al Estado, pasando por jerarcas que en los casinos se rifaron 13 millones de dólares mientras repartían canonjías entre amigos y familiares, hasta otros reciclados funcionarios que los echaron en la gestión municipal de Vázquez y ahora les tiran un cabito en el gobierno, o empresarios ansiosos por disputar prebendas del Estado fabricante de rentas. Hay de todo como en botica.
Qué pintoresco recordar cuando la izquierda decía que la ética de la responsabilidad y la ética de la convicción eran lo mismo. Ahora —parece— son cosas diferentes. Cualquier cosa vale por la “responsabilidad” que tienen que asumir como gobernantes.
Uruguay siempre peleó por no ser un paisito bananero y destacarse en el concierto regional ante tanto atropello antidemocrático y tanta locura política. Por eso siempre miramos a la Argentina peronista de reojo. Porque no le creemos su vocación democrática. Por eso sospechamos siempre de la fragilidad del sistema político brasilero, porque no se crean partidos fuertes de un día para el otro. Esa es la verdad.
La decadencia en la que nos estamos metiendo con un gobierno esquizofrénico, de gerontes que parecen recorrer sólo dos caminos extremos: el cobro de viejas facturas, la ignorancia y el dogmatismo, o el posmodernismo ético, para el que “todo es igual, nada es mejor”. Es impresionante. Pero la fiesta ya se está acabando y empiezan a verse las arrugas y el maquillaje.

miércoles, marzo 07, 2007

MESIANISMO FUNDACIONAL

(Publicado - El Observador 7/03/07)
Más allá de los comentarios que el tedioso discurso presidencial del pasado 2 de marzo pueda despertar, resulta importante subrayar la relevancia semiótica del acto en sí. Porque el mismo, sin duda alguna, emerge como un ícono del mesianismo fundacional que informa la gestión gubernamental del Frente Amplio. No se trata, solamente, del olímpico desprecio por la Constitución —aunque también— sino de la voluntad explícita de quebrar con una arraigada y saludable tradición cívica nacional que ubica al Presidente de la República por encima de las manifestaciones de carácter partidario.
El acto del 2 de marzo, por cierto, no ha sido la única expresión de ese —por así decirlo— intoxicado “estado del alma”, que afecta no sólo al Presidente Vázquez sino al conjunto del accionar oficialista. Las diferentes circunstancias por las que viene atravesando la Educación es otro ejemplo significativo. Desde la participación de legisladores oficialistas en las aulas, impartiendo cátedra desde su estrecha visión partidaria, hasta el empeño institucional por brindar una versión de la historia del país consistente con el relato que ha construido la izquierda a lo largo de las últimas cuatro décadas. Subyace ahí una concepción que podría sintetizarse en un “Ahora nos toca a nosotros”.
Hasta en aquellos aspectos en que se ha optado por preservar políticas e instrumentos iniciados en anteriores administraciones, se los presenta como algo nuevo. Porque —parece— ahora sí son confiables por estar en buenas manos. Por ese motivo la coherencia con el discurso vigente hasta el 31 de octubre de 2004 es cuestión accesoria. Desde el hybris (como llamaban los antiguos griegos al exceso, a la soberbia) todo lo que se haga está bendecido —o no, cuando viene de antes— por su origen, antes que por sus virtudes objetivas. La pila bautismal del Frente Amplio santifica todo. Personas y políticas. Porque se tiene la íntima convicción de la intrínseca bondad de “los nuestros”. Ni más ni menos que el terrible “pensamiento grupal”. Como explican los sociólogos David Kopel y Paul Blackman “los grupos propensos a incurrir en pensamiento grupal, frecuentemente sobrestiman la moralidad e invulnerabilidad de su propio grupo, a la vez que estereotipan a los grupos de afuera”. Mejor definición del Frente Amplio es difícil de encontrar.
Esa concepción también es la que conduce al desprecio por las formalidades jurídicas, por la vía de interpretarlas antojadizamente. Se ignora —genuinamente se ignora— que las normas representan bastante más que herramientas jurídicas funcionales a un proyecto de poder. Se trata de respetar su sustancia, porque el Derecho —con mayúscula— es sustancia o no es nada. Algo que difícilmente entienda quien cree que está refundando la Nación.
El problema estriba en que las naciones no se refundan. Porque constituyen una realidad sustentada en la acción cotidiana de millones de personas a lo largo de la historia que, espontáneamente, al impulso de las necesidades de su tiempo, van tejiendo esa trama sutil de valores, costumbres, virtudes y defectos que, en definitiva, constituyen una nación. Por eso mismo, cuando los aspirantes a ingenieros sociales, en ancas de un voluntarismo soberbio y cándido, pretenden montar su utopía a contrapelo de la cultura, terminan fracasando. Pero en el camino al fracaso, sacrifican gente. Porque se sienten con títulos —por esa convicción en la intrínseca bondad propia— para imponer su proyecto por los medios que fuere.

miércoles, enero 24, 2007

FAROPPA, ALIAS EL PASTOR WARREN

(Publicado - El Observador 24/01/07)
Puede ser que crean que somos todos tontos. Puede ser que nos estén tomando el pelo. Puede ser también que se han creído que son la refundación del Estado uruguayo y desde ese pedestal pretenden ilustrarnos sobre cómo debe ser el nuevo comportamiento de la nación. En fin, todo esto puede ser parte de la enorme soberbia que les aparece a varios funcionarios del actual gobierno cada vez que abren la boca.
Algo de eso se trasluce en el aspirante a Ministro del Interior, el actual subsecretario Juan Faroppa, en su reportaje a “Búsqueda” de hace pocos días. Si uno está desprevenido y no sabe cómo son las cosas hasta puede llegar a creerle algunas afirmaciones por su talante firme y su verbo entusiasta. Si habrá que estar atento.
Este discurso duro que muestra el subsecretario (“no va a pasar una”) nada tiene que ver con el humanismo romántico del ministro. El ministro cree en la “humanización carcelaria”, en los “piquetes artiguistas” y en la firme consideración hacia los infractores de la ley. Así lo ha demostrado durante estos primeros dos años. Esa ha sido su funesta marca de gestión en el área de la seguridad pública. El subsecretario ahora, como si nada sucediera, afirma lo contrario. Alguien de los dos se está riendo de los uruguayos, porque ambos discursos son objetivamente irreconciliables dentro de un mismo gobierno. Esto lo advierte cualquiera.
No puede estar hablando en serio el señor subsecretario al afirmar que “nosotros hemos impulsado la ley de procedimiento policial… parece de locos, tiene que venir un gobierno de izquierda… para que sucediera”. La verdad es que la izquierda siempre ha creído que no es bueno darle más poderes a la policía porque, entre otras cosas, bajo una mirada conspirativa, cree que esta institución potenciada puede ser un peligro para todos. Por eso, además, jamás en todos estos años la izquierda puso una ficha a favor de la policía y por eso en todas las leyes de seguridad pública siempre, repito siempre, fueron los legisladores del Frente Amplio los que se oponían a ese tipo de iniciativas. Es más, en general se creyó que era un espacio vinculado a los partidos tradicionales y por eso también siempre existió una enorme desconfianza hacia ese ámbito estatal.
Lo que resulta, además, extraño en un supuesto experto en materia de seguridad pública -tan experto que colaboró con ahínco con los gobiernos anteriores en los programas de seguridad pública- es su convicción unidireccional de que con una mejora socioeconómica la delincuencia va a bajar. Esto no necesariamente es así, no está probado que sea así en ninguna parte del mundo, y la inseguridad y la violencia tienen causas mucho más complejas que no se pueden resolver de manera infantil, tal como lo plantea el entusiasta aspirante a ministro. (Ni Sarkozy en Francia, ni Giuliani en New York, tenían el problema socioeconómico y tuvieron dramas de violencia feroces. Eso sí, un día decidieron que había que parar el chorro y con la ley en la mano, la aplicaron a rajatabla.)
Hay algo del pastor Warren –aquel personaje con que Les Luthiers parodiaban a los caretas religiosos televisivos- en las expresiones del viceministro al creer que si el delincuente elige “el camino del bien, te vas a santificar, si elegís el camino del mal, no te lo voy a perdonar, no va a pasar una”. Esta es la típica ingenuidad de creer que desde el Estado todo se puede resolver. Es la misma ingenuidad que se tiene en el Ministerio de Desarrollo Social al entregar dinero y creer que automáticamente la gente cambia. Lamentablemente, las cosas no se presentan de esa forma. Todo es mucho más complicado y el aspirante sabe bien esto.
Hoy la inseguridad es un problema de todas las sociedades y en cada caso hay causas diversas en su presentación. Lo que está claro es que ya no hay recetas dogmáticas que “salven” a una sociedad. ¡Por favor! Un poquito de sentido común no vendría mal y sería bueno que se pusieran de acuerdo sobre lo que hay que decir. La gente merece respeto.

miércoles, enero 10, 2007

PAGAN, LOS NABOS DE SIEMPRE

(Publicado - El Observador 10/01/07)
Si por alguna razón usted creyó que “el cambio” era en serio, lo lamento, bienvenido al club de la realidad, en el que todo lo prometido devino ilusión óptica y donde los cambios operados consisten, apenas, en histórico engorde del aparato estatal.
Los incrementos en los impuestos ya se están haciendo sentir. Los servicios públicos ajustan sus tarifas incrementando notoriamente lo que se les debe abonar. Y la reforma impositiva viene a toda máquina para desguasar a los sectores emprendedores del país. Agréguese a esta fiestita la reforma de la salud y el panorama está completo.
La premisa que reza “que paguen más los que tienen más” no se va a cumplir, porque los que tienen verdaderos recursos —menos de los que se imaginan, por cierto— hace rato que evitaron estas nuevas formas de tributación. En realidad, va a succionar a los nabos de siempre, al decir de Tomas Lynn, que sólo viven de lo que producen y de sus largas horas dedicadas al trabajo. A esa gente que vive de sus salarios, mejores o peores, a todos ellos se los encierra y se los castiga por tener un éxito relativo.
El gobierno —y su mirada tributaria— está matando el espíritu emprendedor, porque al que empuja, al que sobresale en mérito a su esfuerzo, se lo degüella sin contemplación. Este país, que era relativamente justo en relación al esfuerzo de los que se rompían el alma para alcanzar algunas mejoras, ahora se transforma en endemoniado, al sacarle injustamente un pedazo importante de lo que mucho ciudadano se había ganado en buena ley. Y lo peor es que no se va a terminar haciendo obra social con lo recaudado sino que va a terminar alimentando nuevas estructuras. Por ejemplo, la aun inexplicable “Agencia Nacional de Vivienda” (¿otro actor estatal más en esa área?), que en pocos años se va a gastar varias decenas de millones de dólares. O las siempre complejas y sorprendentes inversiones de ANCAP o de UTE. O las burocracias de siempre, que no paran de crecer jamás por estas tierras. Será que los uruguayos creemos que por alguna razón divina alguien nos va a salvar de todos los excesos que se cometen…
No hay que ser “neoliberal” para entender que, algún día, llegará la hora en que haya que salirse de algunas áreas en las que el Estado demuestra ser un desastre y abocarse a otras en las que por razones sociales no se puede desertar.
El Estado —con aviones, con emprendimientos comerciales de cualquier tipo, con escenarios desmonopolizados y con competidores con espaldas enormes— tiene que elegir muy bien los ring sides donde ir a tirar alguna piña porque, de lo contrario, la paliza puede ser descomunal. Hasta ahora, excepto alguna honrosa excepción en alguna empresa pública, lo que se ha visto es bastante pobretón como para advertir que allí pueda configurarse un Uruguay productivo. Más bien improductiva viene la bocha. Y con secuelas que vamos a tener que pagar todos, porque mucho improvisado en la dirección de las empresas públicas se cree que es empresario de verdad y termina jugando con el dinero... de todos.
La capacidad contributiva de la gente está saturada y eso el gobierno no lo advierte. Y como si fuera una trilogía mortal, son siempre los mismos nabos los que pagan las aventuras de cada rama del Estado que improvisa con sus reformas. Si se observa con atención, son los mismos emprendedores los que pagarán la reforma tributaria, la de la salud y las deliciosas contribuciones de Montevideo y Canelones. ¿Tendrá tanto resto esta gente? ¿Aguantarán en silencio tantos uruguayos, que están siendo vejados por un Estado que la emprendió contra ellos como si fueran pecadores (en la psicótica lógica oficial, lo son)?
Habrá que pensar cómo los demócratas, defensores del Estado de Derecho, ayudamos al país a sortear estos embates. Hay mucho trabajo por delante y sería prudente que todos aquellos que hasta ahora creían que movilizarse era innecesario, vayan cambiando de opinión. Porque sin movimiento, no se va a poder detener nada.

miércoles, diciembre 27, 2006

¿QUÉ SERÁ DE NOSOTROS?

(Publicado - El Observador 27/12/06)
A esta altura ya parece claro que en Uruguay se acaba la fiesta. El gobierno se dispone a dibujar sus sueños y, con ellos, va a hacer añicos al Uruguay emprendedor de una forma u otra. No hay escapatoria. Conviene saberlo y estar preparados para cuando el dolor sea mayor. Y pensar que muchos creímos que había madurez en algunos gobernantes como para advertir que hay aventuras que salen muy caras…
Sin vueltas, acá con la reforma tributaria, con los reaforos inmobiliarios y sus consecuentes incrementos en la contribución inmobiliaria en Montevideo y Canelones y sus impuestos derivados (tributo domiciliario, Primaria y tasa de saneamiento) y con la futura reforma de la salud, lo único que se está haciendo es ahogar a los sectores medios de la población (trabajadores y jubilados), procurando hacer una distribución autoritaria de recursos de un lado para el otro.
Que quede claro: nadie niega la justicia de mejorar la calidad de vida de los más desprotegidos. Pero ese objetivo no se puede lograr “degollando” a las clases medias emprendedoras, que se pasaron una vida luchando para estar un poco mejor.
Los sectores emprendedores ya no son la burguesía especuladora (aquella que la izquierda advertía como “la rosca”) sino gente que se “rompió el alma” trabajando para salir adelante. No son por cierto “ricos”, sino gente que tuvo el talento y la voluntad de sortear obstáculos para llegar un poco más lejos que otros, sólo fruto de su esfuerzo y coraje. Son los padres y los abuelos de muchos uruguayos de hoy, que llegaron descalzos al país y lograron llegar a algún puerto. Pero que quede claro, no son Onassis, son sólo uruguayos que no supieron lo que eran las vacaciones, que sudaron la gota gorda y que trabajaron en mil cosas para que sus hijos tuvieran lo que ellos no tuvieron jamás.
La filosofía tributaria del gobierno entiende que el éxito que alcanzaron es un pecado, o un exceso, y por ello se siente con la autoridad política de proponer este nuevo contrato social por razones que equivocadamente entiende de interés general. Se consagra, así, el congelamiento de la pirámide social. En adelante, el progreso personal fruto del esfuerzo, será oficialmente castigado y nadie se sentirá estimulado a mejorar. Total... ¿para qué?
Resulta curioso que el gobierno no advierta que este tipo de políticas, tan agresivas hacia los que hacen mover la economía, terminará generando una contracción, sea como fuere. Es una película que todos ya vieron y que todos conocen su final.
La inquietud, la preocupación y el temor de muchos ciudadanos ante el atropello del Estado succionador sólo va a generar muy negativas consecuencias en las más diversas áreas. El incremento de los alquileres es un dato revelador que lo acaban de reseñar especialistas muy próximos al propio gobierno. La construcción de viviendas notoriamente se afecta con el nuevo mapa tributario. Ya es un rumor a voces lo que pretenden hacer algunos profesionales para evitar la presión tributaria. El mercado negro y el informalismo van a festejar. Y la plata de muchos se va a ir a bancos del exterior para no volver jamás. Son sólo las primeras señales de un desastre que no se entiende como no se lo advierte desde las alturas gubernamentales.
Por cierto, es casi una ofensa considerar a los uruguayos conejillos de indias al anunciar que si algo sale mal con estas reformas, se las corregirá oportunamente. La ciudadanía no está para que la vayan tanteando y que se juegue con el destino nacional de una manera casi frívola. Es injusto con todos los uruguayos plantear las cosas de ese modo tan superficial y tan doloroso a la vez.
Lo único que nadie podrá decir es que no se levantaron voces anunciando la tormenta. Lo hemos hecho en la medida de nuestras posibilidades y lo seguiremos haciendo, por la defensa de los derechos adquiridos de aquellos que, de un día para el otro, verán cómo el Estado se los lleva por delante de la manera más grosera posible.

miércoles, diciembre 13, 2006

PINOCHET HOY, FIDEL MAÑANA

(Publicado - El Observador 13/12/06)
La muerte de los dictadores es uno de los episodios que, cuando nos toca vivirlos en tiempo real, generan las más diversas reacciones. Los dictadores son seres deleznables, que el día que rompen el modelo democrático saben que hicieron un pacto con el demonio y que, de una forma u otra, van a pagar por sus consecuencias. Alguien paga sus atropellos, sus violaciones a los derechos humanos, sus sueños megalómanos delirantes. Siempre alguien paga esa factura.
Lo que resulta extraño es que, para analizar con inteligencia una muerte, se busquen expresiones diplomáticas para decir —en el fondo— que dejó de existir un ser maldito, que si no hubiera nacido habría sido mucho mejor para todos. Supongo que la muerte tiene alguna magia. Esa u otra. En nuestro país también se advierte cómo la muerte de gente increíble, produce una beatificación automática. Y esos personajes —hasta ayer rechazados— ahora en el otro mundo son mitologizados de manera inimaginable.
Pinochet fue un golpista de la peor calaña, un militar que traicionó su juramento constitucional, al Presidente que lo designó y depositó su confianza en él, a su corporación y al pueblo chileno. Fue también un personaje corrupto, que se hizo obscenamente rico de una manera que algún día habrá que terminar de aclarar.
Es cierto, sí, que en lo económico supo orientar a Chile hacia un Estado más eficiente y una economía moderna (contando con la fuerza bruta para licuar los costos del experimento, claro). Pero nada de ello lo disculpa en lo más mínimo. Ni siquiera sirve como argumento de nada, porque el terreno del Estado de Derecho nada tiene que ver con el de la economía y el bienestar. Los que argumentan así, en el fondo nos están estafando, porque están mezclando agua con aceite. Es equivalente a la “justificación” de las violaciones a los derechos humanos en la Cuba de Fidel, en razón de sus supuestos éxitos en el campo de la salud o la educación. ¿La prosperidad —aun si fuera genuina— valida el paredón, la capucha, la picana, las mazmorras y las fosas comunes?
Claro, estamos en un tiempo en el que los antiguos movimientos revolucionarios latinoamericanos viven su mejor hora. Reinterpretan la historia como lo desean. Se exhiben “robinhoodescos” y todo el río de sangre que hicieron correr, se lo disimula de manera elegante por razones ideológicas. Y como en esa lógica los enemigos tienen que ser verdaderos enemigos, eso hace que aún sean más horrendos los atropellos de los golpistas. Por eso Pinochet, que es espantoso y que no necesita de la militancia política de nadie para ser rechazado, va a ser recordado bajo una dudosa lógica bipolar, lo que tampoco es demasiado aconsejable.
No logro entender —no lo lograré entender jamás— cómo un régimen político pudo asesinar a más de 3.200 personas por pensar distinto. No logro entender el fascismo mental de esas bestias que se arrogan el derecho de cercenar la vida del otro por instaurar y defender sus modelos políticos. Me resulta inconcebible. Tan inconcebible como alguna gente cuerda, que vitupera contra Pinochet, pero cuando se habla de Fidel Castro y su sistema totalitario, no logran advertir que son hermanos de sangre, de sangre de las víctimas asesinadas por sus sueños de poder personales y mesiánicos.
Es extraño (sería cómico si no involucrara tanto dolor y muerte) que todo el odio hacia Pinochet se transforme en indulgencia cómplice hacia eso otro dictador que, ahora, en sus últimos días, recibe la mirada comprensiva de tantos intelectuales y políticos de la izquierda latinoamericana. Me resulta obsceno ver a Chávez y a Morales idolatrando a ese personaje. Me da pánico y me hace pensar que América Latina no se merece ese destino.
Pinochet y Castro, si hay infierno, van a estar en el mismo recinto. En el de los que no tienen dignidad. En el de aquellos que dañan la raza humana con actos bestiales que, de solo recordarlos, nos parecen mentira. Y en el de los engañadores de mentes que generan imbéciles que, por alguna sórdida razón, los defienden a capa y espada.

miércoles, noviembre 29, 2006

EL PARTIDO COLORADO

(Publicado - El observador 29/11/06)
El Partido Colorado viene de pasar uno de los momentos más dolorosos de su historia, en donde el electorado en la última elección nacional le dio la espalda y donde en estos años ha tenido la obligación de reorientar su actuación día a día con gran dignidad.
No ha sido un desafío sencillo, porque una supuesta bipolaridad del sistema político entre gobierno y oposición pudo haber dejado por fuera de la conversación al partido de Batlle y Ordóñez. Los hechos demuestran que los colorados, con nuestro propio estilo, venimos haciendo las cosas con mesura, como para interpretar los tiempos que vienen, llegándole al país.
Es verdad que los colorados no tenemos —o no exhibimos— el romanticismo y la emoción que tantas veces, con tanto entusiasmo, ponen los blancos en el escenario público. Es cierto que tampoco tenemos ese grado de militancia ortodoxa que tienen los actuales gobernantes al repetir todos al unísono —cuando así se lo proponen— un mismo mensaje, lo que genera una sensación de cohesión a los ojos del observador externo. Pero no es menos cierto que a la hora de encontrar visiones racionales, miradas abiertas, experiencia de gobierno y firmeza, los colorados todavía tenemos mucho para ofrecerle a la república. Yo lo siento así.
En más de una oportunidad se dio por muerto al batllismo en el país. Desde siempre se viene proclamando su defunción, sin comprender que esta línea político-filosófica es evolucionista acorde a los tiempos que corren. Sólo mueren las ideas dogmáticas. Por el contrario, las que son flexibles tienen asegurada su permanencia en consonancia con su adaptabilidad.
Hoy los batllistas ya no creemos en el Estado omnicomprensivo y totalizador. Ya sabemos que por allí no hay destino posible. Sabemos, además, que la buena política es la que plantea un proyecto de país abierto al mundo, que disminuya cada vez más los riesgos planetarios de las inestabilidades económicas, vengan de donde vengan. (En esto el gobierno se hace el distraído y, por un contencioso interno entre modernos y antiguos, viene ganando la pulseada la gerontocracia gubernamental por paliza, al encerrarnos cada vez más y al mirar hacia un mundo laboral cargado de obstrucciones a la inversión, que ya empieza a temer que no siempre tiene el respaldo del Estado de Derecho).
El Partido Colorado que yo imagino tiene que mirar a individuos como Ricardo Lagos, que puso a Chile en las grandes ligas, apostó a la inserción en serio de sus exportaciones y armó tratados de libre comercio con Estados Unidos, primero, y con muchos otros, después, sin prejuicios ni rubores adolescentes. Tendrá que ser un Partido Colorado que le hable al país de los temas del presente y del futuro. La gente quiere saber si es posible ir hacia un país en serio, en el que el Estado no la saquee con reformas impositivas como la que se viene. O con engendros como el que se anuncia en el sistema de salud. La gente quiere saber si sus hijos se podrán quedar acá o si seguirán partiendo hacia el exterior. Y para que se queden, hay que ofrecerles algo que valga la pena y no palabrerío hueco, cargado de buenas intenciones pero con aroma a “naderías” que terminan ofendiendo la inteligencia del ciudadano.
Vienen tiempos desafiantes para los colorados, puesto que si los logramos frenar la prepotencia gubernamental que se advierte, con capacidad de aporte para sugerir caminos imprescindibles a recorrer, nos vamos a encontrar nuevamente con la ciudadanía.
Se trata, entonces, de pensar la política desde una dimensión distinta, porque los tiempos son distintos. Se viene la batalla que defienda al ciudadano atropellado por un gobierno que confunde sus atribuciones con excesos. Se viene la hora de la buena política, del pensamiento humanista y tolerante y de los políticos del nuevo tiempo, que tendremos que conjugar sentido común, aportes inteligentes y fuerte capacidad de negociación. Capacidad que incluye saber cuándo se debe dar un portazo y cuando tender la mano para ayudar, pensando en el país.
Ese es el Partido Colorado que imagino y que —así lo entiendo— demanda hoy la república.

miércoles, noviembre 15, 2006

LA LOGICA OPOSITORA

(Publicado - El Observador 15/11/06)
Hacer oposición no es tarea sencilla cuando los escenarios para la misma son mínimos, cuando no se oyen las señales ciudadanas de medio país y cuando, además, se pasa por encima, cual Atila, a todas las voces que cuestionan el accionar gubernamental. Si la oposición, además, parece un “enemigo” como lo calificó la Ministra de Defensa y no como el adversario normal, que siempre es bueno tener, en fin, entonces las cosas no vienen bien. Y si, por añadidura, los resultados electorales de las elecciones internas del Frente Amplio envalentonan aún más a los integrantes de ese conglomerado político, el panorama adquiere contornos inquietantes.
Es obvio que la calidad y el relacionamiento democráticos se resienten cuando se atropella al Parlamento, pasándole por encima, como una aplanadora, en temas relevantes, como el ingreso de Venezuela al Mercosur, en una sesión a las tres de la madrugada, con un partido de gobierno solo, dormido y superlativamente apurado, haciendo las cosas de manera discutible en lo reglamentario y con una ilegitimidad política obvia. Dicho esto sin arrebatos histéricos.
Es cierto, sí, que ahora hay más “llamados a sala” de ministros que antes, pero ese parece ser de los pocos instrumentos idóneos que van quedando para masificar el mensaje de crítica a la gestión gubernamental.
Por otra parte, no es cierto que las interpelaciones de los períodos anteriores nunca tuvieron consecuencias. Eso es errado porque sí tuvieron consecuencias. Y vaya si las tuvieron. Varios de los ministros que fueron “baleados” en el Parlamento, al poco tiempo tuvieron que retornar a sus domicilios. No fue instantáneo, pero llegó un momento en el que los individuos, por dignidad, sabían que estaban comprometiendo al gobierno y por prudencia, para no debilitarlo más, se retiraban. No tengo que recordar nombres, los memoriosos saben quiénes fueron.
Este gobierno es zombi y autista. No sólo no da el brazo a torcer en algunos casos obvios, sino que además se insiste en el estrellato de ciertas figuras que cada día irritan más y cosechan mayores enojos.
Lo de la Cancillería, por ejemplo, es de Ripley. Todos saben que es el peor Canciller que puede tener el país en momentos normales. Pero en estos momentos, cargados de tensión y dificultades, deviene rotundamente una insensatez tener allí a un ciudadano que no lidera, que tiene pocos amigos en el mundo internacional, que tiene vetos fácticos por parte de países que ni se toman un café con él, que no habla ningún idioma y que ni siquiera en su coalición alguien gasta un minuto en defenderlo. ¿A que parlamentario vimos diciendo algo con convicción sobre este hombre? ¿Hasta cuándo seguirá atornillado a su poltrona del Palacio Santos? ¿Hasta cuándo el Presidente tiene que tener un problema de este tipo? ¿Cuándo vendrá la hora que un Canciller ambiente una cumbre en la que no quedemos pegados por tanta ausencia y tanto “botijeo” al país? ¿Cuándo saldremos del Canciller ideológico del sesenta y pasaremos a un Canciller de todos, que nos haga sentir que las políticas exteriores de Estado son en serio y no un viejo cuplé murguero? ¿Hasta cuándo?
Por eso es seguro que habrá más interpelaciones. Porque desde la oposición creemos que algún día alguien entenderá qué está pasando y, finalmente, se tomarán medidas. Todavía me acuerdo cómo el verano pasado Uruguay se incendiaba con el conflicto argentino y el Canciller viajaba a Rusia con rostro marmóreo a vender manzanas. Surrealista y muy triste, por cierto.
Ya sabemos que se viene un verano caliente con la Argentina, es un dato. Supongo que alguien estará reflexionando al respecto en algún lugar del gobierno, que alguien estará evaluando escenarios hipotéticos, que alguien estará pensando en ser la voz del gobierno. Si todos se van a pescar… bueno, leeremos en La Nación y en Clarín cómo nos atropellan y cómo algún funcionario de cuarta abre la boca para cumplir con el mandado que se le dictará por teléfono celular desde la playa.

miércoles, noviembre 01, 2006

LA “SOROCABANIZACION” DEL GOBIERNO

(Publicado - El Observador 1/11/06)
Si algo caracterizó durante décadas a la izquierda uruguaya fue su capacidad para autoerigirse conciencia crítica de la sociedad. La izquierda siempre contó con potencial para desmenuzar los procesos sociales en base a metodologías de análisis discutibles, sí, pero eficaces a la hora de llamar la atención. Tanto es así que, a pesar de la caída del socialismo real, se continuó insistiendo en la validez de la metodología marxista como instrumento apto para analizar la realidad. Los enfoques dialécticos, la síntesis, la superestructura, la lucha de clases, las visiones gramscianas, en fin, mucho de todo esto permanece aún vivo en la mente de los intelectuales de izquierda. Es que no se puede abandonar de un día para el otro aquello en que se creyó toda una vida.
En ese discurrir, donde los debates son eternos, las “comisiones” todo lo resolverán algún día y donde el mundo asambleístico es la quintaesencia de la democracia participativa, aparecen las “convocatorias nacionales” para discutir sobre “Educación” y sobre “Defensa”. Es pintoresco el asunto, porque mientras los debates en torno a estos temas, supuestamente se están procesando, a la vez las decisiones prácticas se vienen tomando y no va a quedando mucho resultado al final del periplo dialéctico. Las deserciones producidas son un anuncio del desastre.
Resulta increíble que un gobierno que tiene mayorías operativas para signar su actuación con las políticas que entienda pertinentes, tenga una postura errática en temas sustanciales de la vida del país, viva convocando a reuniones de todo tipo y crea que con esa suerte de “sorocabanización” los problemas se resolverán por arte de magia o por el mero transcurso del tiempo. La eterna plática de café, a la que siempre fue tan afín la izquierda teórica, viene ganando su partido. Los “Consejos de Ministros” itinerantes son la estrella de todo este jolgorio circense tan peculiar y tan poco proactivo. Las derivaciones de los temas a “grupos de trabajo” constituyen otra particular seña de identidad dilatoria que nada define. Y el nacimiento de “comisiones” de todo tipo es la otra joyita de toda esta “nada” tan abultada. En fin, gente hablando pero no resolviendo. (Recién, hace unas horas, nació el Frankenstein tributario: dos años para parir ese engendro.)
Ya lo hemos dicho, pero conviene recordarlo: al haber ubicado a los cuadros políticos históricos —gerontes de marca mayor—, con todo su bagaje de compromisos partidarios —y de anquilosamiento mental— se desperdició imperdonablemente una oportunidad de convocar a gente más joven, menos ortodoxa y más moderna, que hubiera podido dar una mano de manera seria y con menos carga en la mochila.
Es cierto, también, que además de la eterna cháchara gubernamental, el prejuicio y el revanchismo también juegan su partido. A varios connotados y connotadas intelectuales de izquierda se los estigmatizó casi como si hubieran colaborado con el régimen nazi y no fueron convocados sino más bien borrados del mapa. Demasiado pecado parecen haber cometido, parece, con su “colaboracionismo” con el “enemigo” en períodos anteriores…
No es posible, entonces, sacar un país adelante desde la charla en el boliche como núcleo central de los asuntos de Estado. Gobernar no es dar charlas en los comités de base, o hacer posicionamiento y perfilismo para las elecciones internas de la “fuerza política” de gobierno. Tal actitud, inclusive, puede llegar a extremos que ofenden al ciudadano de a pie. ¿Qué le importa a la gente la lógica de poder interna de los gobernantes? ¿Cuál es la razón por la cual la gente que votó al gobierno —y aquellos que no lo hicimos— tenemos que presenciar que quienes fueron electos para gobernar hoy estén metidos en competencias internas que le sacan tiempo a la resolución de los problemas del país? ¿Para tales menesteres se les paga el sueldo? ¿No hay, acaso, una Constitución que ordena que se hagan elecciones internas al final del período para evitar —¡justamente!— este tipo de distracciones?
Y después montan en cólera cuando los critican…